Actividades desarrolladas al aire libre como la construcción, la agricultura, la ganadería, la pesca y todas aquellas que se realizan en lugares cerrados con focos radiantes de calor (minería, hornos, cocinas, invernaderos...) pueden exponer a los trabajadores y trabajadoras a condiciones extremas, con temperaturas elevadas y situaciones que ponen al límite estos mecanismos de regulación, con la consiguiente aparición de efectos negativos para su salud.
Por eso, hay que conocer bien las situaciones de riesgo, las medidas preventivas a tomar, así como los diferentes signos de alarma.



Salud Laboral


